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Habitación infantil - Dormir, dormir y luego ... dormir un poco más. ¿Pero por qué?

Todos los años, casi siempre en marzo, se celebra el sueño. Sí, es cierto, eso :) El día en cuestión lleva el nombre del día mundial del sueño: World Sleep Day. 

A lo largo de su duración se celebran diversos eventos en todo el mundo y en línea que incluyen debates, presentaciones de materiales educativos, exposiciones y muchas cosas diversas más. Por el otro lado, algunos para celebrarlo simplemente cierran sus persianas, bajan las cortinas, silencian sus celulares, se encierran en sus cuartos o se cuelan en las habitaciones infantiles: todo para poder descansar y dormir como cachorros.

. ¿Qué saben ellos que otros no saben? ¿De qué cosa, la cual los otros no ven, son conscientes? Es un sectreto obvio, una verdad muy simple - la cual, aunque nos lo comunique el nuestro cuerpo, evitamos sin ser capaces de reconocerla, como si fuese olvidada, o dejada atrás por las costumbres modernas. El dormir. En buenas condiciones y respetando unas reglas que debemos tener en cuenta, el acto de descansar nos hace más inteligentes, más bellos, más eficientes, más felices y más saludables. Durmiendo bien también podemos prevenir el cáncer. Pero no solo. Lo que es cierto para los adultos es cierto para los niños también, sobre todo si queremos que aprendan unos buenos hábitos desde chiquitos. Está más que demostrado que solo durante el sueño es cuando el organismo se desarrolla más y además que, como dicen los refranes más populares, es durante el mismo acto de dormir cuando nuestros hijos crecen más. De hecho, es por la noche, mientras los niños duermen en sus camas, cuando las células del cerebro se regeneran y expanden. Los investigadores han descubierto ampliamente comprobado que la cantidad adecuada del sueño promueve un comportamiento más calmado y adequado y mayor atención, tanto como una mejora en la memoria, en el control emocional y en el autocontrol general. A la vez, la falta del sueño puede provocar trastornos como diabetes y obesidad. También aumenta el riesgo de hipertensión, depresión, e inclusio de lesiones físicas accidentales. En pocas palabras, el sueño promueve la salud, tanto física como mental.

 

El dormir, por lo tanto, es fundamental para una vida sana, por lo que es importante mostrar buenos hábitos a los chiquitos desde sus infancias. Esto es especialmente importante cuando los niños llegan a la adolescencia; aunque tengan tendencia a no estar tanto como antes en su habitación infantil y por lo tanto dormir cada vez menos, en este período necesitan muchas horas de sueño. Tanto niños como adolescentes, pero también adultos, para garantizar un sueño reparador y confortable, siempre deben mantener presentes estos tres factores:

 

  1. Duración: El acto de dormir debe ser lo suficientemente largo para que la persona que duerme se sienta bien descansada, alerta y lista al día siguiente.
  2. Continuidad: No se debe interrumpir la fase de sueño.
  3. Profundidad: Su sueño debe ser lo suficientemente profundo como para darle descanso.

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Estas tres condiciones que siempre deben de respetarse a cualquiera edad fueron estudiadas y juntadas con otras, que están especialmente recomendadas para todos los niños, y han sido desarrolladas por la Asociación Internacional de Medicina del Sueño. Más abajo tienes las recomendaciones principales de los especialistas????:

 

  1. Ponga a su hijo a dormir en su habitación infantil antes de las 21.00 horas. El despertar debe basarse en la cantidad recomendada de sueño *.
  2. Deben respetarse los horarios programados para conciliar el sueño y el despertar no solo los días laborales, o de escuela, sino también los fines de semana.
  3. Adopte con respecto comportamientos habituales a la hora de ponerse a dormir, tanto en toda la casa como en la habitación infantil en particular - hacer que los niños usen ropa cómoda, incluidos pañales adecuados para los más pequeños.
  4. Después de acostar al bebé, déjelo que se duerma solo.
  5. La habitación infantil debe mantenerse a oscuras durante el período de sueño. En cambio, la iluminación de la habitación infantil debe utilizarse al levantarse por la mañana.
  6. Los dispositivos electrónicos como computadoras, televisores y teléfonos celulares deben mantenerse fuera de la habitación infantil. Su uso antes de acostarse también debería ser muy limitado.
  7. Las actividades diarias deben ser regulares, especialmente el tema de las comidas.
  8. En momentos establecidos y durante un período apropiado para su edad, el niño debe poder hacer siesta en su habitación infantil incluso durante el día.
  9. Asegúrese de que sus hijos estén físicamente activo y permanezca al aire libre por un tiempo mínimo durante cada día.
  10. Elimine los alimentos con cafeína de la dieta de sus hijos como refrescos, café y té.

 Condiciones óptimas en la habitación infantil. Qué evitar en particular.

 

  1. La luz del sol es el indicador meteorológico más fuerte. La exposición a la luz en el momento inadecuado interrumpirá el ritmo circadiano de sus hijos, incluso si su estilo de vida es muy regular. Para fortalecer su ritmo circadiano, ilumine bien las habitaciones infantiles durante el día y asegúrese de que los chiquillos esten en la luz del día tanto tiempo cuanto sea posible cuando salga de casa. Sin embargo, por la noche, cuando el niño está en su habitación infantil, debe evitarse la exposición a la luz, especialmente la luz fría que pega en los ojos. Esta luz se emite principalmente desde las pantallas de varios dispositivos que se encuentran por practicamente cada casa. Por lo cual, debe evitar que sus hijos se sienten en sus habitaciones infantiles frente una computadora o viendo televisión durante las últimas tres horas antes de irse a la cama.Si esta regla le resulta difícil de aplicar y no tiene posibilidades de éxito, evite los dispositivos al menos en la última hora antes de irse a dormir, es el absoluto mínimo. La luz azul inhibe más la liberación de melatonina y en consecuencia para el cerebro es una clara señal, la cual indica que es el amanecer, el comienzo del día. El atardecer es amarillo rojizo y por la noche debe usarse una luz cálida en las distintas habitaciones y en la habitación infantil. Si tiene el hábito de leer cuentos a sus hijos por la noche, la luz de lectura debe colocarse detrás de la cabeza. Así que organize la habitación infantil para que haya luces cálidas y claras para que puedas ver todo. Los puntos de luz cálida en la habitación infantil son muy importantes y aseguran que en el horario nocturno la iluminación sea suave para la vista y el organismo, al precio de tan solo un poco de visibilidad.
  2. El ritmo circadiano de la temperatura corporal alcanza su punto máximo alrededor de las 18:00, por lo cual los bebés deben estar en condiciones tales que su temperatura corporal baje lentamente tanto como la de su habitación infantil, hasta la madrugada, para tener un sueño profundo y reparador. Por tanto, los chiquillos no deben hacer deporte ni esfuerzo físico en las últimas tres horas antes de acostarse. Deben evitarse los juegos muy activos o rachas de energia que podrían tener lugar en su habitación infantil justo antes de irse a dormir. Lo mismo ocurre con las comidas copiosas y los baños calientes - estas actividades aumentan la temperatura corporal central, lo que interrumpe el lento proceso que conduce al sueño. Para garantizar una termorregulación adecuada durante el sueño, también es necesario garantizar una ventilación adecuada de la habitación infantil: la temperatura óptima en la habitación debe de ser entre 18-21 ° C.

*. Los investigadores indican las siguientes cantidades de sueño como adecuadas para bebés desde los 4 meses de edad, pasando por niños y adolescentes, hasta los 18 años

  • bebé de 4 a 12 meses: debe dormir de 12 a 16 horas al día, a intervalos regulares (incluidas las siestas),
  • niño de 1 a 2 años: debe dormir de 11 a 14 horas al día a intervalos regulares (incluidas las siestas),
  • Niño de 3 a 5 años: debe dormir de 10 a 13 horas al día a intervalos regulares (incluidas las siestas).
  • niño de 6 a 12 años: debe dormir de 9 a 12 horas al día,
  • niño de 13 a 18 años: debe dormir de 8 a 10 horas al día.
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